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25 abr 2013

INSPIRACIÓN

Gozando, vivía en la penumbra,
cualquiera te lo podrá decir,
que en la sombra, a menudo, nadie te ve,
y por lo tanto, no puedes sentir.
Mienten, todos te han mentido.
¡Pero mira! Un ángel se ha manifestado
y en la misma oscuridad se ha posado.
Iluminando, por extraño que parezca, 
mi mente y mis piernas,
logrando que me levante y grite con fiereza
que estoy vivo y muertos son los que me rodean.
Que las largas noches desaparezcan
y los cielos retumben de nuevo con mi pesar,
pues me he caído y levantado, una y mil veces
sin parar.
Y que esto te sirva de lección, amigo,
son mis palabras y mi bondad,
para que si muero y te dejo solo,
me tengas siempre en tu soledad,
para que te acompañe en tus caminos,
aquellos en los que, si miras atrás, 
podrás comprender en ellos que tu vida
no tiene final.