¡Ay, angustia!
¿Qué intentas hacerme creer, angustia?
Yo no soy aquel niño que educas,
rechacé a tu dios hace mucho.
La vida no es como me la pintas,
el lienzo no está preparado
ni los colores son los adecuados.
Haces preguntas cuyas respuestas ya conoces
mientras apartas con tu mano a aquellos
que te impiden andar con desparpajo.
No comprendes tu ignorancia ni mi ironía,
ni puedes ver tus fallos, ya que si escuchas,
haces oídos sordos a mis palabras.
Espero que tu futuro este echado
y disfrutes de la vida que te espera
al lado de otros que te necesitan
y que te enseñen a conocer
todo aquello que no quieres saber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario